Pilar representa lo mejor del magisterio, entendido como el compromiso con la educación de los alumnos y alumnas a su cargo.  Integrando en su práctica docente la educación emocional, ha contribuido a proporcionarles  habilidades suficientes para afrontar los desafíos de la sociedad en la que vivirán. Su  curiosidad, sus ganas de aprender, su inquietud por estar al día sobre metodologías y herramientas son un estímulo para compañeros y ejemplo para sus alumnos y alumnas. Algunas características de Pilar deberían ser su dulzura en el trato con alumnos y alumnas, familias, profesorado, personal no docente y aquellas personas que se acercan a nuestro colegio solicitando cualquier tipo de información y el espíritu de mediación para solucionar los conflictos.

Además, como coordinadora del Proyecto Armonía, seña de identidad distintiva de nuestro colegio, ha integrado la educación en valores en la vida diaria de profesorado y alumnado, insistiendo especialmente en la solidaridad con los más desfavorecidos. En este mismo ámbito, ha impulsado la elaboración y publicación mensual de “La hoja del Almendruco”, herramienta de información y formación familiar sobre temas educativos cuyo nº 167 acabamos de publicar.